Retos del nuevo curso (y un poco de nostalgia estudiantil)

retos para el nuevo curso

El año realmente comienza en septiembre, con el nuevo curso, el olor a libros nuevos y las ganas estrenadas de comernos un año que se presenta como una nueva oportunidad para aprender. Y también para crecer en pequeñito. 

Septiembre

Con la llegada de septiembre las noticias sobre la vuelta al cole, desde lo que nos cuesta a los padres hasta los efectos a nivel emocional, copan los medios de comunicación. Los generalistas y los especializados. Es el tema del momento; como lo son en otras épocas del año las navidades, los cambios de tiempo o los planes de ocio familiar. Ya no hablemos del famoso “cómo dejar el pañal” en cuanto llega el mes de mayo o el uso correcto del protector solar un mes después. Todo tiene su momento.

No os vamos a engañar: aunque no lo queramos a nosotros también nos imbuye el espíritu de la vuelta al cole; y al llegar septiembre volvemos a sentirnos como si retrocediéramos a nuestra época estudiantil. Con sus libros nuevos (y con su olor a nuevo), su estuche con bolis sin estrenar y su lista de buenos deseos para el año que empieza.

Sí, que empieza, porque deberíamos de contar los años de septiembre a agosto y no de enero a diciembre. Porque septiembre, tras las vacaciones del verano, trae consigo una buena dosis de motivación, de energías renovadas, de metas y retos (im)posibles. También de aprendizajes.

Lo que deseamos desde Tacatá Comunicación

Desde esta pequeña agencia de servicios periodísticos, que nació hace ya tres años fruto de las ganas de conciliar y de la creatividad que nos ha regalado la maternidad/paternidad, nos marcamos un objetivo fundamental entre los retos del nuevo curso: seguir disfrutando del caos. O, como diría nuestra querida Mónica de la Fuente, “abrazando el caos”.

Porque dudo que haya trabajo que exija más de nosotros que el de la crianza acompasada por el ruido del teclado y el de una impresora afónica que pone la banda sonora de muchas de nuestras mañanas. Antes incluso que la cafetera o el hervidor del agua del té. Dudo también que haya un caos que compense más que éste.

Para el nuevo curso también queremos seguir creciendo, como lo hemos venido haciendo desde nuestro nacimiento como agencia. Creciendo en pequeñito y aprendiendo de nuestros clientes, porque cada nuevo desafío es una oportunidad para aprender. ¿No es eso al final lo que queremos con cada curso? Sigamos, pues, aprendiendo.

¿Qué nos espera para este nuevo curso? ¿Cuáles son los retos del nuevo curso que os habéis marcado?

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